La decisión
de construir un Palacio de Congresos nace de la necesidad de disponer
de un recinto apropiado para acoger la creciente demanda de realización
de convenciones y congresos digno de una capital turística
como Palma, a la vez que da respuesta a una demanda histórica
de los agentes sociales y económicos de una isla cuyo sector
más desarrollado es sin duda el turístico.
Su principal objetivo es que la ciudad de Palma cuente con una realidad
adaptada a las demandas de los usuarios del edificio, moderno, con
tecnología avanzada, capaz de satisfacer las necesidades
más exigentes y que sea a la vez un Palacio de Congresos
emblemático.
Para ello se convocó el 7 de noviembre de 2004 un concurso
internacional de anteproyectos arquitectónicos para el conjunto
de Palacio de Congresos y Hotel en Palma de Mallorca en el que además
de la participación de seis arquitectos de reconocido prestigio,
se presentaron treinta y una propuestas, todas ellas de gran nivel
arquitectónico.
La propuesta ganadora fue sometida a la deliberación de un
Jurado compuesto en su mayoría por arquitectos el cual tuvo
la difícil tarea, debido a la alta calidad de los proyectos
presentados, de seleccionar ocho propuestas finalistas, de las cuales,
el 14 de junio de 2005 eligió como anteproyecto ganador la
presentada por el arquitecto navarro, Francisco Mangado.
|
 |
|